Crítica - Cercana Obsesión


The Boy Next Door
Dir. Rob Cohen

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Cuando la novel guionista Barbara Curry, cuyos trabajos anteriores incluían servir como asistente del Fiscal de Distrito de Los Angeles y asistir en procedimientos criminales en las oficinas centrales de la CIA, entregó el guión definitivo de Cercana Obsesión (The Boy Next Door, 2015), posiblemente lo único que rondaba por su cabeza era una molesta Glenn Close peleando intempestivamente con Michael Douglas en un departamento a la mitad de la noche.

En Atracción Fatal (Fatal Attraction, 1987) Close encarnaba a Alexandra, una atractiva mujer que cierto día conoce a Dan Gallagher, interpretado por Douglas, un apuesto abogado que decide pasar un fin de semana con su nueva amiga, mientras su esposa e hija están fuera de casa. Convencido de que su pronta relación solo es un error, Gallagher regresa con su familia y pide que Alex no se entrometa, sin embargo para la atractiva mujer alejarse no es una opción. Para cualquiera que haya visto la fantástica cinta de 1987 (no por nada recibió seis nominaciones al Oscar incluyendo Mejor Película) ya vio y ya conoce todos los alcances que podría tener The Boy Next Door, desafortunadamente en este último caso la elegante mirada hacía la obsesión de un amante dolido que gozaba la cinta de Adrian Lyne se pierde entre decisiones incorrectas y un desafortunado toque de thriller de acción.

En Cercana Obsesión, Jennifer Lopez encarna a Claire, una atractiva maestra de literatura que cuida a su hijo adolescente (Ian Nelson) mientras lidia con la decisión de divorciarse de su esposo que le fue infiel seis meses atrás. Justo antes de que inicie el nuevo curso escolar, aparece en su puerta Noah (Ryan Guzman) un misterioso joven que acaba de mudarse con su tío a la casa de a lado. Cuando la relación entre ambos se fortalece y el hijo de la maestra se va de campamento con su padre, la pasión se desborda entre ambos. Sin embargo, para Claire mantener un amorío con su vecino no es una opción, por lo que decide dar por terminada la relación y seguir intentando reparar su fallido matrimonio. Desafortunadamente para la familia, Noah tampoco es la típica persona que puede seguir adelante después de una aventura como esa.

Del estreno de Atracción Fatal ya pasaron casi treinta años y por momentos se siente que la historia de Cercana Obsesión puede ser igual de vieja. En su debut como guionista, Curry llena su trama de clichés y argumentos estúpidos, que si lo sumamos a su escasa imaginación (tanto en Fatal Attraction como en The Boy Next Door hay una escena en la que el amante en cuestión pide que lo mate si no lo quiere, en el último filme una transcripción letra por letra de lo escrito por James Dearden a finales de los ochenta) resulta en una historia risible de la que no se le puede hacer mucho. Aún cuando lo que podría ser un drama sobre un joven enamorado de una señora, se convierte en un todavía más ridículo thriller psicológico donde, además de tener un predecible final (también parecido al de Atracción Fatal) se cometen errores que hacen lucir al filme como una mala película de terror de los noventa.

Se nota que el realizador Rob Cohen ha dedicado la mayor parte de su filmografía al género de acción. Como un niño con una cámara de video nueva en Navidad, Cohen pierde cualquier sutileza con sus desesperantes movimientos tras la cámara, todos en aras de siempre tener la atención del espectador, aunque para esto se obligue a presentar un aspecto que ni siquiera tiene sentido presentar. Aunque el peor error del filme (y miren que en una escena la maestra de literatura acepta a los Led Zeppelin como poetas) radica principalmente en el elenco donde dos cantantes y un novato actor participan en esta broma de 91 minutos.

Con el mayor salto de fe en la cinta, Jennifer Lopez encarna a una maestra de literatura; de esas que se ponen lentes cuando están trabajando y que al mismo tiempo se apenan al recibir una "primera edición" de la Odisea (Primera edición de la editorial que surgió en los sesenta, supongo). A Lopez, que en algún momento deja de ser la "preparada" "maestra" "sexy" y se convierte en la víctima de los juegos perversos de su acosador, no le va el papel y se nota falsa, fortaleciendo así el involuntario humor que provoca la cinta en algunas escenas. Si el chico de la puerta siguiente del título hubiera visto "actuar" a J. Lo, seguro no se hubiera obsesionado con ella. Aunque si hablamos de humor involuntario y malas actuaciones, el premio mayor se lo lleva Ryan Guzman, quien puede justificar su presencia en el filme (en este y en Step Up Revolution y en la serie Pretty Little Liars y en cualquier proyecto en el que Guzman participe) gracias a su apariencia y no por su nula capacidad actoral. Guzman entra en el estereotipado sujeto transtornado y agresivo por un amor, haciendo una transformación tan ridícula como lamentable.

Dice una broma en internet que Jennifer Lopez le debe su carrera a Selena, por aquello del biopic noventero que Lopez protagonizó y la llevo a Hollywood. Si Selena hizo eso por Lopez, películas como Cercana Obsesión la hunden. Tan hundida como la propuesta de The Boy Next Door

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The Boy Next Door
Estados Unidos, 2015
Dir. Rob Cohen
con Jennifer Lopez, Ryan Guzman, Ian Nelson, Kristin Chenoweth
Duración: 91 minutos
Distribuye: Universal Pictures México

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