Crítica - No sé si Cortarme las Venas o Dejármelas Largas


No sé si Cortarme las Venas o Dejármelas Largas
Dir. Manolo Caro

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Dos disparos cimbran un grupo de departamentos en la Ciudad de México. En uno de los departamentos Nora (Ludwika Paleta) apunta a su esposo Aarón (Raúl Méndez), quien se supone lleva mucho tiempo engañandola, en otro Félix (Luis Ernesto Franco) se apunta al caer en depresión pues no puede regresar a jugar futbol. 

Las razones de ambas escenas nos llevan ocho meses antes, donde Félix llega al edificio para poner de cabeza las relaciones e interacciones de los vecinos; Nora, Aarón, la española Lola (Rossy de Palma), Lucas (Luis Gerardo Méndez) y Julia (Zuria Vega), dos amigos que fingen ser esposos para ocultar la homosexualidad de primero y poder mantener los sueños de la última. 

Basada en la obra de teatro homónima, escrita y dirigida por Manolo Caro, No sé si Cortarme las Venas o Dejármelas Largas (2013) un entretenido ejercicio fílmico que solo nos deja con ganas de ver más del primerizo director.

Caro, un obvio fan del "primer cine" de Pedro Almodóvar, retoma muchos elementos de la estética del director manchego, en su ópera prima con mención especial al director de fotografía (Daniel Jacobs) y los encargados del diseño de producción, incluso el personaje de Rossy de Palma - una de las chicas Almodóvar por excelencia - tiene serias referencias a Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios y Todo sobre mi Madre; ahí una de las grandes virtudes de la película: el color que obtiene y el ambiente que crea, propicio para los fines del libreto.

El guion es el punto más interesante de la trama, la generación contemporánea explorada en tres apartamentos de la Roma-Condesa; sin embargo, no abandona en la mayor parte, la labor teatral que ya había quedado demostrado anteriormente, se nota la experiencia que el director obtuvo al retratar cinco historias en un espacio reducido, pero también hay escenas que se extienden innecesariamente, se añaden elementos que no existían originalmente y que poco importan, aún así, la comedia, el drama y las situaciones añadidas se desenvuelven con facilidad.

El reparto, el mismo que en la versión teatral, funciona, en especial Luis Gerardo Méndez (el ya conocido Javi Noble de Nosotros los Nobles) y Luis Ernesto Franco, quienes son, por la naturaleza del personaje, los que más se lucen. Es de mencionar los cameos de Mariana Treviño, de Cecila Suárez y José María Yazpik en uno de los elementos que mejor funcionaban en ambas versiones; la telenovela falsa que explota la bomba marital. La música, realizada por Javier Blake del grupo División Minúscula, otro factor que la obra mantiene en su paso al cine, es acertada, sumada a la ambientación musical, supervisada por Lynn Fainchtein.

Pasados los 98 minutos de duración, No sé si cortarme las Venas o Dejármelas Largas se convierte en una interesante propuesta que representa a esta nueva ola que experimenta el cine mexicano comercial y nos hace querer ver más de este tipo, posiblemente un Sin Cura o  a Dios le dije o Un, dos, tres por mí y por todos mis amores. El tiempo dirá como tratamos al buen teatro nacional en buen cine.

***

No sé si Cortarme las Venas o Dejármelas Largas
México, 2013
Dir. Manolo Caro
con Ludwika Paleta, Luis Gerardo Méndez, Luis Ernesto Franco, Zuria Vega y Raúl Méndez
Duración: 98 minutos
Distribuye: LATAM Pictures

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