Crítica - La Teoría del Todo


The Theory of Everything
Dir. James Marsh

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

El físico Stephen Hawking puede que sea una de las personas que todos identificamos pero muy pocos sabemos su historia. Sus libros, sus teorías, su apariencia en silla de ruedas y su característica voz creada por una computadora son algunas de las capas exteriores que la cultura pop conoce sobre Hawking, pero ¿Qué hay detrás de una de las más grandes mentes del siglo XX?. Con La Teoría del Todo (The Theory of Everything, 2014), el director James Marsh explora los momentos brillantes y las caídas más duras del físico, sin dejar de aprovechar la figura de Jane Hawking como principal protagonista e hilo conductor de este conmovedor biopic.

Basada Traveling to Infinity: My Life with Stephen, autobiografía de Jane publicada en 2008, el filme sigue los primeros años de universitario de Hawking, el despertar de su interés por explorar el universo, su primer amor y el descubrimiento de su enfermedad que hasta el momento lo mantiene postrado en una silla de ruedas y con la necesidad de asistencia permanente. Hasta ahí parece que La Teoría del Todo no podría ofrecer nada nuevo si la comparamos con otros biopics como Una Mente Brillante (A Beautiful Mind) de Ron Howard; afortunadamente el trabajo en la dirección de James Marsh salva del olvido al proyecto y eleva al filme a un grado que pocas películas podrían superar.

Marsh, quien había demostrado su capacidad como realizador en el documental Man on Wire, cautiva y convence al espectador al adaptar al cine con elegancia y autenticidad una historia sumamente personal; por 123 minutos el realizador trata con cuidado la historia del matrimonio Hawking y evita que esta caiga en el melodrama. Con la ayuda de Benoit Delhomme en la fotografía y un impecable Jóhann Jóhannsson en la partitura musical, la cinta obtiene un aire cautivador que rodea al buen guión de Anthony McCarten. Sin embargo lo más vistoso de este brillante retrato sobre la vida y obra de Stephen Hawking son los dos intérpretes principales; los hasta ahora injustamente desconocidos Eddie Redmayne y Felicity Jones.

Eddie Redmayne consigue adueñarse de la compleja figura de Hawking en actitud y fuerza corporal. Conforme los años van pasando y la enfermedad del físico se convierte en una pesada carga, el actor a quién podríamos recordar (si pusimos mucha atención) por Los Miserables (Lés Miserables) de Tom Hooper, se transforma ante nuestros ojos. Con solo una sonrisa discreta o su adolorida mirada, Redmayne (fuerte contendiente al Oscar este año) absorbe los matices en la vida del físico y logra comunicar todas las emociones posibles, cosa que tal vez nos recuerde al trabajo de un poderoso Daniel Day-Lewis en Mi Pie Izquierdo (My Left Foot) o a Mathieu Almaric en El Llanto de la Mariposa (Le Scaphandre et le papillon). Felicity Jones, otra noble candidata al Oscar, interpreta a la esposa quien obtiene una gran notoriedad gracias a todo lo que vivió junto a su esposo. La decisión de apoyarlo y no abandonarlo durante su enfermedad y el punto cúspide de su trabajo, convierte a este personaje en el más interesante del filme y Jones sabe aprovechar esto con una actuación impecable y que puede emocionar a todo aquel que la vea.

Llevar al cine la vida de Stephen Hawking pudo traer muchas dificultades y con The Theory of Everything estas se superan, ofreciendo una película tan impresionante como el universo y tan cercana como el amor.

***+

The Theory of Everything
Reino Unido, 2014
Dir. James Marsh
con Eddie Redmayne, Felicity Jones, Emily Watson, David Thewlis, Charlie Cox
Duración: 123 minutos
Distribuye; Universal Pictures México

Película nominada al Oscar 2015
Película programada en el 12vo Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM)

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