Crítica - Rápidos y Furiosos 7


Furious 7
Dir. James Wan

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

¿Cómo es que una franquicia inverosímil sobre autos tuneados corriendo ilegalmente por las calles ha llegado a tener siete películas más allá de los grandes números que adquiere cada cinta en taquilla?. Honestamente, esa es la única pregunta que cualquiera al que le guste el cine se podría hacer. Sin embargo, hacérnosla puede que no sea lo más válido con un filme como Rápidos y Furiosos 7 (Furious 7, 2015) pues cualquier duda o queja que tengamos sobre la ahora heptalogía protagonizada por Vin Diesel y Paul Walker se disipará entre acrobacias, música estridente y atractivos planos a la fisonomía femenina. En su séptima entrega, la saga de Rápidos y Furiosos vuelve a encontrar la forma de cumplirle a sus más aguerridos seguidores y entretener por igual a cualquiera que se de tiempo de sentarse frente a la pantalla y disfrutar el camino sin detenerse a pensar.

Después de prometer vengar el delicado estado de salud de su hermano, Deckhard Shaw (Jason Statham) inicia una cacería por todo el mundo para atrapar a Dominic Toretto (Vin Diesel) y su equipo. Sin embargo, Toretto no está solo, pues su cuñado Brian (Paul Walker), el agente Hobbs (Dwayne Johnson) y un extraño hombre con gusto por la cerveza belga (Kurt Russell) le ayudarán en su misión para combatir a una de las sombras más peligrosas que ha dejado la inteligencia británica vagar rápidamente por las calles.

Después de cuatro filmes, donde como ya habíamos mencionado en Rápidos y Furiosos 5in Control (Fast 5, 2011) y Rápido y Furioso 6 (Fast and Furious 6, 2013) la calidad de las películas había mejorado al mismo tiempo que la acción desbordada había comenzado a funcionar más y más, Justin Lin abandona la coreografíada dirección y entrega la estafeta a James Wan, quien ya había mostrado sus capacidades tras la cámara en la elegante cinta de terror El Conjuro (The Conjuring, 2013). Con Wan en la dirección, el filme adquiere una nueva mirada donde las carreras y persecuciones perfectamente diseñadas se notan más gracias al esfuerzo realizado por el director y su equipo en una modesta edición y un buen manejo de cámaras (cosa que debería aprender el idiota que dirigió la tercera entrega de Búsqueda Implacable). Desafortunadamente, tanto la dirección de Wan como el guión de Chris Morgan (también responsable de que las últimas cuatro entregas de la franquicia sean por mucho las más elaboradas y las más disfrutables) sufrirían uno de sus principales retos a la mitad de la filmación de la película.

Más que funcionar como una ridículamente divertida película donde los huecos argumentales, los diálogos tontamente elaborados, los recurrentes sinsentidos y sobretodo las estridentes escenas de acción donde un villano que vive en la penumbra del mundo puede viajar alrededor del globo sin la necesidad de presentar algún pasaporte o tener un avión privado para llegar a su destino (vamos, hasta Disney en Las Locuras del Emperador se ha visto obligado a mostrarnos ese camino) son perdonados por el festín fílmico que es proyectado en la pantalla, la séptima entrega adquiere un valor especial en comparación con sus antecesoras al momento de enfrentar la muerte de uno de sus protagonistas con el mayor tacto.

Después de reducir al mínimo sustancial la participación del otrora protagonista de la saga, Furious 7 rinde un simbólico homenaje a su elemento caído y mientras escuchamos a Diesel recitar un monólogo sobre la familia y el compañerismo, vemos a un digitalizado Paul Walker (buen trabajo por parte de WETA) conducir su tuneado auto blanco sobre un camino sin final aparente. Ahí, es donde Rápidos y Furiosos curiosamente sorprende al espectador al salirse de su acomodado espacio donde el gas inyectado al motor y los shorts pegados al cuerpo eran sus latentes elementos principales.

El humor (el voluntario y el involuntario) siguen presentes en el filme y este es posible en gran parte gracias al elenco con Ludacris y Tyrese Gibson siendo los eternos patiños del grupo. En la acción, también el elenco es de destacar especialmente con Michelle Rodriguez (aquí va un chiste sobre sexualidad y peleas en vestidos de gala que obviamente no publicaremos pero dejaremos a su imaginación), Vin Diesel y Jason Statham, quien en su mejor actuación como Jason Statham realiza algo que ya habíamos visto en El Transportador y la media docena de películas que se han realizado a raíz de ese filme, sólo que en este caso su papel como villano le da fuerza a esta palomera película.

Alejándose del solemne ritmo que las cintas de acción han tomado en los últimos años (cosa que a veces es de agradecerse), la franquicia de Rápido y Furioso sigue cumpliendo con todos aquellos que entramos a ver una película cuyo género ya puede ser conocido por el popular nombre de esta saga. Con bóvedas arrastradas por puentes, autos volando entre edificios en Abu Dabi, aviones derribados antes de su despegue y trailers en llamas flotando por encima de un descapotado, Fast and Furious aún tiene mucho que ofrecer (O tal vez lo mismo pero en otras entretenidas formas de presentar) y poco que arriesgar. En su séptimo filme la línea de meta aún se nota lejana, afortunadamente.

***

Furious 7
Estados Unidos, 2015
Dir. James Wan
con Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson, Jason Statham
Duración: 137 minutos
Distribuye: Universal Pictures México

Otras entradas que te podrían gustar

1 comentarios

  1. ¡Atascada de excesos! Una propuesta para un día simple, sin pretensiones filosóficas ni tramas profundas, Rápido y Furioso 7 es una buena opción. Hay demasiadas cosas imposibles: los desafíos impactantes que Dwayne "La Roca" y Vin Disel “Toreto” (parecen inmortales) superan sin esfuerzo, autos voladores, improbabilidades por doquier, proezas físicas sobrehumanas, y bolazos hipercafeinados, sólo que Mister Wan se da el lujo de filmarlo como los dioses y por ello terminamos aplaudiéndolo. En conclusión, es espectacular, entretenida y hueca. El argumento es chafa por todos lados, pero todo es tan cool - desde los personajes hasta los autos - que es posible perdonarle todo.

    ResponderEliminar

Comenta en El Proyector MX: