Reseña a Corazón de Jazz de Sara Lövestam


por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Una pasión puede unir a las personas más diferentes de cualquier parte del mundo, por ejemplo, los fans de una película que esperan al estreno de una nueva secuela en Berlin, Japón y Río de Janeiro, los seguidores de su equipo local viendo un partido desarrollándose del otro lado del planeta a las tres de la mañana o los que hacen filas por horas para comprar un nuevo producto en una tienda del centro de la ciudad de México y en la quinta avenida en Nueva York. En su primera novela publicada en español, la joven escritora sueca Sara Lövestam cuenta una de esas historias unidas por una pasión. Corazón de Jazz, editada por SUMA de Letras, une a dos generaciones completamente diferentes con una sola cosa en común: su amor por el jazz.

Steffi es una adolescente cuya vida no es nada fácil: es acosada en su escuela por el grupo de chicas populares, su hermana mayor ha perdido todo contacto con ella a pesar de dormir en la puerta siguiente a su cuarto y sus gustos musicales no son los que una persona de su edad acostumbraría admitir. Su historia cambiaría cuando una tarde sin baterías escucha por la ventana de una residencia de ancianos la música que solo Povel Romel y su banda podrían haber interpretado con tanto lujo. El sonido proviene del fonógrafo de Alvar Svensson, un viejo caballero que puede presumir ser uno de los antiguos músicos de Romel durante la Segunda Guerra Mundial. El amor por el jazz de Steffi y Alvar los unirá tarde a tarde en una entrañable amistad con un poco de swing.

Es común encontrarse con historias de amistad, sin embargo, pocas veces se puede disfrutar una historia tan encantadora como la que Sara Lövestam escribe en su quinto libro. Por una parte, una chica agredida física y psicológicamente en su escuela por la popular de la clase, aquella que cree que el vestirse diferente y gustar de música alejada (afortunadamente) a los éxitos de la radio significa ser una "zorra asquerosa". Por otro está Alvar, un hombre chapado a la antigua que en plena Guerra viajo a la capital con un fin y termino cumpliendo con un sueno: enamorarse de alguien y de la música. Ante este choque de personalidades y épocas, la autora comienza a contar una conmovedora historia para todas las edades.

Narrando la rutina de Steffi en la escuela, el viaje de Alvar a Estocolmo en 1946 y el encuentro de ambos para sentarse a contar y escuchar jazz, Lövestam justifica aquella frase que añade antes del primer capitulo: "Una sola vez te encuentras justo al amigo que necesitas". Corazón de Jazz cobra especial importancia si consideramos que Steffi y Alvar se encuentran en el momento indicado, cuando uno necesita del otro y viceversa. En sus trescientas treinta y cinco paginas, el jazz acompaña al gran momento del viejo en el periodo en el que el Jazz era considerado peligroso (o al menos de gente peligrosa) y al despertar de Steffi, cuando comienza a salir adelante por su cuenta y descubre lo que quiere ser. 

El amor de Anita, el odio de Karro, la banda de Erling, el cafe de la tia Hilda, la música de Povel Romel, el ruido de Nalen; la cautivadora historia que Lövestam relata con una chica (inspirada en la propia autora y sus épocas de secundaria) y un anciano se convierte en uno de esos libros que cuando acabas no puedes evitar sentirte triste, sin embargo esa melancolía dura poco antes de que te descubras buscando en Spotify a Seymour Osterwall, Alice Babs o hasta al moderno Avishai Cohen. En ese momento, dejaron de ser solo letras impresas y un cálido sentimiento se apodera al ritmo de How high the Moon, es el jazz entrando en el corazón.



Corazón de Jazz
de Sara Lövestam | Traducción de Pontus Sánchez
335 páginas
Suma de Letras (Penguin Random House)
México, 2015

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