Crítica - Carol


Carol
Dir. Todd Haynes

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

El tiempo fue el mejor aliado para una historia como El Precio de la Sal. Después de vivir en México y editar sus primeros textos en la revista Harper's Bazaar, la ahora afamada escritora Patricia Highsmith publicó un relato intimista y revelador sobre la relación entre dos mujeres de diferentes edades en el Nueva York de los cincuenta. El tímido éxito de la novela le sería reconocido a la también autora de Extraños en un Tren y El Talentoso Sr. Ripley hasta 1989 cuando el texto se reimprimió finalmente con su nombre en la portada (había sido publicada en 1951 bajo el pseudónimo Claire Morgan) y fue rebautizada con el nombre de una de sus protagonistas. Una vez más el tiempo se encargó de hacerle justicia cuando, pasada una década de búsqueda, la historia llegó a manos del experimentado realizador Todd Haynes, quien entrega en Carol (2015) una película igual de intimista que el relato en el que se basa pero con potencia escénica gracias al toque de su director y la belleza de sus dos actuaciones principales.

Un frío día de Diciembre, Carol (Cate Blanchett), una distinguida mujer en vísperas del divorcio, conoce a Therese (Rooney Mara), la joven vendedora de juguetes en una tienda departamental del centro de Nueva York. Después de su fortuito encuentro, Therese busca a Carol con el pretexto de entregarle algo olvidado en el aparador de su trabajo. La atracción entre ambas mujeres y el peligro de su relación comienzan a tomar fuerza cuando el aún esposo de Carol amenaza con quitarle a su pequeña hija a causa de su estilo de vida.

Con un estilo visual que por momentos nos recuerda a las pinturas de Edward Hooper, Carol es un sensible estudio sobre las relaciones humanas y la belleza que puede haber en estas. Haynes, cuya obra mayor Lejos del Cielo es poco conocida en nuestro país, ocupa la ingeniosa historia de Highsmith y la visión del espectador, apoyado en la fotografía de Edward Lachman, para transmitir la apasionante historia de amor entre Carol y Therese. Iniciando con un flashforward enigmático pero que cerca del final adquiere todo sentido, el director presenta cuadros donde toda la fuerza de la pasión y el control se exhibe no en diálogos, sino en miradas, en acciones.

El deseo al primer encuentro, la soledad mientras se anda en un coche a la mitad de una lluviosa noche, el dolor al adornar lo que podría ser un último árbol de Navidad, el contacto en una habitación de hotel perdida en la carretera,  escenas de un romance prohibido presentadas exactamente con cercanía en los rostros y lejanía en los espacios (hay escenas que vemos, como agregados en la intimidad desde ventanas y puertas a medio cerrar). El guión de Phyllis Nagy se llena de momentos brillantes y oscuros, todos con gentileza y brutal potencia en el que la relación entre las dos mujeres está sustentada en algo que va más allá de la simple atracción, existe gracias a la pasión y la inteligencia.

Nagy y Haynes reducen a beneficio la trama y la vuelven casi silente y así el retrato se convierte en algo tan contemplativo que cuando las palabras salen de los labios de sus emisores, explotan. Cate Blanchett aprovecha su apariencia clásica, su capacidad actoral y su presencia para llevar el ritmo de la película. Con la elegancia de las estrellas del cine de los cincuenta, Blanchett luce humanamente con miedo, amor y frenesí entre el vestuario diseñado por Sandy Powell; su participación como una aristócrata enclaustrada en una relación agobiante reluce. Rooney Mara, en un papel completamente diferente por los que es conocida, se complementa con la actriz australiana y adquiere un toque inocente en apariencia, melancólico y doloroso: en cierta forma Mara es la verdadera razón de ser de Carol (la historia, la película y el personaje) y aprovecha el honor para apropiarse del rol y ganarse al espectador.

A más de sesenta años de su publicación, Carol llega a los cines aún como un esfuerzo valiente, pero más como una bella obra de arte contemporánea. Quizá esta sea una versión condensada de lo que Patricia Highsmith escribió sin tanto pesimismo como en sus posteriores trabajos, sin embargo hay que reconocer que el final feliz se repite en su paso por el cine, pues el trabajo de Todd Haynes, Cate Blanchett y Rooney Mara es todo un logro.

****

Carol
Reino Unido, 2015
Dir. Todd Haynes
con Cate Blanchett, Rooney Mara, Sarah Paulson, Kyle Chandler
Duración: 118 minutos
Distribuye: Corazón Films México

Película programada en el 4to Festival Internacional de Cine de los Cabos

Otras entradas que te podrían gustar

0 comentarios

Comenta en El Proyector MX: