Crítica - Londres Bajo Fuego


London Has Fallen
Dir. Babak Najafi

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Hace tres años las salas de cine vivieron un extraño déjà vu fílmico en menos de un semestre. La industria americana había decidido que ese era un buen momento para acabar con la Casa Blanca y sus ocupantes principales en una película con balazos y explosiones al por mayor. Está claro que destruir cada ladrillo de la casa presidencial norteamericana en veinticuatro cuadros por segundo no debía tener ningún fin más que el entretenimiento, sin embargo Hollwood nos sorprendió con, no una sino dos películas sobre el tema, que de manera frívola y ultranacionalista resultaban ser una peor que la otra.

La menos mala, aquella en la que un grupo de terroristas coreanos secuestran al presidente y un guardia tiene que hacer todo lo posible por rescatarlo sano y salvo (Aunque aquí hay algo tramposo pues Olimpo Bajo Fuego de Antoine Fuqua y La Caída de la Casa Blanca de Roland Emmerich van exactamente sobre lo mismo) sobrevivió y ahora, gracias a sus buenos números obtenidos a cambio de un presupuesto menor, llega la segunda oportunidad de acabar con el presidente del mundo libre con Londres Bajo Fuego (London Has Fallen, 2016), una película que dentro de su excesivo y malogrado manejo de la acción nunca justifica su existencia.

Tras la muerte del primer ministro inglés, el presidente Asher (Aaron Eckhart) tendrá que viajar de último momento a Londres y participar en los funerales oficiales, al igual que al menos siete jefes de estado. Sin embargo, todo forma parte de un plan organizado por el terrorista Aamir Barkawi (Alon Aboutboul) para cobrar venganza por la muerte y desmembramiento de sus hijos. Después de una sangrienta jornada donde todos, salvo el presidente los Estados Unidos mueren violentamente, el agente especial Banning (Gerard Butler) deberá llevar al mandatario a un lugar seguro antes de que los terroristas árabes lo tomen prisionero y asesinen en un evento en vivo.

Existe algo a destacar en el cine que hacen Michael Bay y el mismo Roland Emmerich que parece que los directores de cine de género contemporáneos aún no logran entender. Con el patriotismo instalado a conciencia (ya sea en un presidente con habilidad oratoria o un piloto con básicamente la motivación que puede proveer una novia en el puerto), ambos realizadores ceden la inteligencia dramática ante un equilibrado exceso entre batallas de proporciones épicas e historias lo suficientemente bobas para funcionar. En Londres Bajo Fuego, el poco conocido director iraní, Babak Najafi no comprende eso y menos su equipo de guionistas (si, al menos cuatro pares de manos tienen el descaro de adjudicarse la autoría de este desastre), lo peor es que los errores no acaban en el guión.

Con diálogos trillados y una historia estúpida, esta segunda entrega de una franquicia que nunca debió llegar a serlo está plagada de efectos especiales de la peor calidad, escenas de acción coreografiadas y filmadas con vehemencia absoluta (casi como herencia de Búsqueda Implacable 3) y el desperdicio del mayor número de actores nominados al Oscar en la historia. Antes de que Morgan Freeman, Jackie Earle Haley, Angela Bassett y Melissa Leo pasen a cobrar su cheque, esta inofensiva y olvidable película ya era predecible e innecesaria.

Claro que si este mix de sin sentidos llega a funcionar es gracias a la entrega de Gerard Butler, repitiendo como el agente del Servicio Secreto Mike Benning. Butler, con su notable carisma se quita el pesado estigma que semanas antes le habíamos colocado con Dioses de Egipto y toma este rol a la Die Hard con fuerza. La química entre el escocés y Aaron Eckhart es evidente y aún en este pésimo filme, el trabajo de ambos sale a flote, aunque no hace falta decir que este no es de sus mejores trabajos.

Quizá en unos años podremos ver a un Donald Trump luchando contra un par de narcotraficantes latinos que aprovechan su visita al gigantesco muro fronterizo para cobrar venganza o a una presidenta mujer disparando a discreción en las calles de Nueva York, total al parecer no hace falta tener la trama más concreta para ver un guión llevado a la pantalla grande. Definitivamente películas como estas están hechas igual que el protagonista de London Has Fallen, de alcohol y malas decisiones. 

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London Has Fallen
Estados Unidos, 2016
Dir. Babak Najafi
con Gerard Butler, Aaron Eckhart, Morgan Freeman, Angela Bassett
Duración: 99 minutos
Distribuye: Diamond Films México

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