5 Años, 1 Película: The Social Network por Alberto Molina


Confieso que me ubico en la Generación Y, una generación que ha crecido con el boom del avance tecnológico, que ha vivido entre televisión, computadoras, celulares, internet y cualquier infinidad de gadgets que se puedan imaginar, formando parte de una generación que al voltear atrás sólo ve los tiempos de nuestros padres enmarcados en fotografías polaroid, cassetes BetaMax y teléfonos de disco. 

Pero algo de lo que mi generación no puede presumir es de haber visto obras maestras del cine como las que se hacían en tiempos atrás. En tiempos actuales donde todo se basa en efectos especiales, estrellas de renombre y recaudaciones estratosféricas en taquilla con blockbusters que suelen recaudar mucho y ofrecernos poco. 

De las películas que más me han marcado en los últimos cinco años rescato muchas obras importantes de nuevos, y también veteranos directores, que demuestran un talento inigualable para contarnos historias en la pantalla grande, con escenas memorables, actuaciones insuperables, piezas musicales de leyenda, pero sobretodo que logran marcar a cada espectador de por vida, cambiando aunque sea un poco su visión sobre el mundo como lo hicieran los Coen con “No Country For Old Men” o P.T. Anderson con “There Will Be Blood”, por mencionar algunas. 

Siempre he sido muy inquieto y desesperado por ver películas que logran atraparme desde su avance o tráiler y cuento meses, días, horas, minutos y segundo esperando su estreno en el cine que más cerca me quede. Pero inusualmente, la película que considero una de las mejores de los cinco años, no paso por esta etapa de anticipación y euforia cinéfila que suelo vivir. 

Soy seguidor del director estadounidense David Fincher desde que vi por primera vez uno de sus filmes más icónicos y que marcó de igual forma a mi generación, “El Club de la Pelea” y a partir de esto he visto cada una de las películas que ha dirigido e incluso seguido sus proyectos dentro de la industria musical con la dirección de videos de artistas como Madonna y Nine Inch Nails

A mediados de 2009 los portales de internet y revistas especializadas sobre cine comenzaron a dar noticias sobre el nuevo proyecto de Fincher, pero no me pude mostrar más apático e incrédulo ante lo que leía: el director dirigiría una película basada en el libro de Ben Mezrich (responsable también de la novela que inspirara la película “21: Blackjack”) que contaría cómo fue que una de las redes sociales de moda y que ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, se fundó por uno de los millonarios más jóvenes del mundo, Mark Zuckerberg. Una película sobre el origen de Facebook. 

¿Una película sobre el nacimiento de Facebook? ¿De qué diablos iba a hablarnos Fincher tratándose de esta red social y su creador? ¡Qué casualidad que es cuando la red está en su pleno apogeo! Todos estos pensamientos en mi cabeza que no sólo mostraban mi duda sobre el resultado de tal filme, si no mis pocas ganas de verla, pero a la vez un terrible morbo sobre comprobar que sería la basura que no sólo yo creía, si no los mismos medios y la industria. 

Así pasó el tiempo, y me di la oportunidad de descargar el libro de Mezrich de forma digital por pura curiosidad para comprobar que sería una película sobre la típica vida adolescente universitaria de los Estados Unidos. Conforme fui leyendo la historia me gustaba y fue dos meses después del estreno de la película en E.U. que encontré el Screener (archivo digital obtenido del rollo de proyección del film) de la película en internet, la descargué y me dispuse a verla. 

Sin palabras fue como la película de Fincher me dejó; de inicio el film me tomo desprevenido, no esperaba una narrativa tan rica en lenguaje cinematográfico como la que el director mostraba en ella. RED SOCIAL no era nada de lo que me había imaginado, el guión de Aaron Sorkin era algo que no había visto en ninguna película en mis pocos años como cinéfilo e intento de crítico. 

El tratamiento que este equipo ganador le había dado a la adaptación de la novela “The Accidental Billionaires” era notable, los hechos sobre los cuales se basa y los personajes que retrata, la película muestra un reflejo del hombre independiente enfatizando las características del emprendedor de forma realista envuelto en una lucha de intelecto y poder. 

Red Social es de esas películas trasciende basándose en el crecimiento de Facebook, no sólo reflejando la naturaleza de los personajes, si no que los ata a este cambio radical de comunicación actual. Un Jesse Eisenberg interpretando a un Mark Zuckerberg incapaz de comunicarse, manipulable pero a su vez intelectualmente capaz y con la creatividad necesaria para impulsar su propia compañía. 

Ninguna escena sobra, nada falta. Los aspectos técnicos de igual forma son notables, la fotografía de Jeff Cronenweth, oscura y siempre intimidante junto a la fascinante edición de Kirk Baxter y Angus Wall aunado a la hipnotizante banda sonora compuesta por uno de los miembros de N.I.N, Trent Reznor y el músico Atticus Ros este filme me marca como generación Y, por la forma de comunicarnos, por los sueños que tenemos, por los proyectos que anhelamos, pero sobretodo, por la gente a la que nos enfrentamos para lograr estos sueños. 

Claro que cuando la película se estreno en cine, la vi tres veces, disfrutándola cada vez más y encontrando siempre algo nuevo dentro de la misma. Una película que no me canso ni cansare de recomendar y ubicar dentro de mis favoritas personales no sólo por la calidad cinematográfica, sino también por la forma en la que le habla a la generación a la que pertenezco de forma honesta y sin complacencias.

The Social Network
Estados Unidos, 2009
Dir. David Fincher
con Jesse Eisenberg, Justin Timberlake, Andrew Garfield.

Alberto Molina (@stjimmy89) es Editor del blog Más Rollo.

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