Crítica - Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte I


The Hunger Games: Mockingjay Part I
Dir. Francis Lawrence

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Hay dos formas de justificar la creciente tendencia de exhibir en dos o más entregas, el último episodio de una exitosa saga. La primera, la que sería la ideal, es presentar al fan o a aquel que leyó los libros, una versión fiel a la obra original. La otra, la verdadera, es el interés que tienen los estudios por hacer el mayor negocio posible, pues vender dos películas significa más ganancias que estrenar solamente una. Después de los conocidos casos de Harry Potter y Crepúsculo, otro nombre se agrega a la lista con un resultado interesante, pues si algo han demostrado las dos anteriores cintas de la Saga de Los Juegos del Hambre (Los Juegos del Hambre, 2012 y Los Juegos del Hambre: En Llamas, 2013) es su notable intención por mejorar.

Después de ser rescatada del vasallaje de los 75 Juegos del Hambre, Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence), es obligada a convertirse en el emblema de la rebelión del Distrito 13, liderado por la presidenta Coin (Julianne Moore) y Plutarch Heavensbee (Philip Seymour Hoffman), contra el capitolio. Sin embargo, el presidente Snow (Donald Sutherland), tiene un arma que planea ocupar contra Katniss: Peeta (Josh Hutcherson), su compañero en los juegos. Ahora, con el apoyo Gale (Liam Hemsworth), el sinsajo deberá luchar internamente contra sus emociones, al mismo tiempo que toma la piel del estandarte de la liberación de PANEM.

Resulta curioso que, contrario a los dos primeros filmes de la franquicia,  Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 1 (The Hunger Games: Mockingjay - Part 1, 2014) resulte ser más interesante por su argumento, que por lo presentado en pantalla. Sí, una película (o la mitad de ella, según se quiera ver) pensada especialmente para el público adolescente se atreve a pausar el ritmo que lleva la saga y presentar a lo largo de 125 minutos el planteamiento que nos llevará, ahora sí, al desenlace de la historia de Katniss Everdeen. Ese es el único fin de Sinsajo Parte I, vender la idea y vaya que todos los involucrados saben hacer su trabajo, sin embargo hay algo que falta en la película.

Escrita por Peter Craig y Danny Strong, el filme pierde muchos de los aspectos que habían identificado a las dos primeras películas de la serie: aquí no hay peleas cuerpo a cuerpo, ni niños matando a otros en televisión pues en Mockingjay Part 1 los juegos del hambre a los que hace referencia el título no existen. Con la acción de lado, la historia de Suzanne Collins decide irse por una intrépida revisión al poder, la manipulación y la duda. Mientras la lucha por mantener el control del capitolio y las intenciones de rebelión que alberga el Distrito 13 se dan por medio de vídeos y mensajes; Katniss Everdeen no sabe si tomar la responsabilidad de tomar un pueblo hacía su libertad o simplemente rescatar a sus amigos y desaparecer, ahí está la acción de Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1, en la palabra. Strong, guionista de Recount la película de HBO sobre la guerra en los medios y el conteo de votos en las elecciones del 2000 en Estados Unidos, escribe momentos políticos que se podrían sentir reales, mientras Craig, autor del guión de Atracción Peligrosa, agrega un poco del tono emocionante y funcional que la película tiene en los últimos 30 minutos, donde al fin estamos viendo la acción que una película del género podría ofrecer.

Si bien, la mayoría del equipo involucrado en En Llamas (posiblemente, la mejor película hasta el momento de la saga) repite en esta ocasión - Francis Lawrence en la dirección, James Newton Howard en la partitura musical, Jo Willems en la fotografía, Alan Edward Bell en la edición y Philip Messina en el diseño de arte -, esta tercera entrega no se siente tan vistosa como sus predecesoras. Más allá del cambio de los coloridos escenarios y trajes del capitolio por un ambiente gris militar, la película pierde potencia en el afán de contar y alargar la historia lo más posible. No es que la cinta sea aburrida, mucho menos que las poco más de dos horas se hagan pesadas entre tanto diálogo y poca acción, el problema es que la falta de sustancia, no permite que la película se pueda lucir y sorprender como lo había hecho el mismo equipo en Catching Fire.

Al tratarse de una cinta un tanto más tranquila y sin presiones, los personajes son quienes más ganan. Jennifer Lawrence, a quien hemos visto mucho este año, sigue convenciendo en su papel de una heroína ajena a la situación. Liam Hemsworth al fin obtiene notoriedad en su papel de novio preocupado (y dejado) y Josh Hutcherson puede, en sus pocas apariciones, seguir atrapando con su sencilla interpretación justo como lo hacía en la primera película. Son Julianne Moore (Ya denle un Oscar a esa mujer) y el fallecido Philip Seyomour Hoffman (a quien le dedican la película) quienes más lucen en la cinta, como las figuras de poder de la rebelión, aquellos que guían a Katniss a su conveniencia, ya sea en el fuego lento o el más volátil de los incendios.

Hay algo en lo que cumple a la perfección The Hunger Games: Mockingjay Part 1; sin duda una vez que los créditos corren y Lorde interpreta Yellow Flicker Beat, el tema de la película, el espectador está atrapado en el último juego de la serie. Será hasta el próximo año cuando conozcamos el final de Los Juegos del Hambre, hasta entonces que la suerte esté siempre de nuestro lado.

***

The Hunger Games: Mockingjay - Part 1
Estados Unidos, 2014
Dir. Francis Lawrence
con Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Sam Claflin, Julianne Moore, Philip Seymour Hoffman
Duración: 125 minutos
Distribuye: Televisa Cine

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