Crítica - Los Huéspedes


The Visit
Dir. M. Night Shyamalan

por Andrés Olascoaga | @AndresOlasToro

Parecía que todo estaba perdido. El hombre que hace no más de dieciséis años había sorprendido a todos con El Sexto Sentido se había dormido en sus laureles y poco a poco su nombre, M. Night Shyamalan ni más ni menos, se había convertido en un eterno sinónimo de un one hit wonder fílmico. La mediocridad alcanzada por el que alguna vez fue nombrado el nuevo maestro del terror había tocado fondo hace un par de años cuando fue empleado por Will Smith para escribir y dirigir aquel lamentable ejercicio de lucimiento personal llamado After Earth, sin embargo el director había caído, más no había sido derrotado. Con Los Huéspedes (The Visit, 2015), Shyamalan adopta un estilo sencillo y regresa al cine con su trabajo más redondo desde aquellas películas que le dieron fama.

Todo inicia con un mail. Después de años de distanciamiento, los abuelos de Becca (Olivia DeJonge) y Tyler (Ed Oxenbould) se comunican con su madre y le piden conocer a sus nietos. Con cámara en mano, los niños viajan hasta una granja aislada en Pensilvania, donde conocerán a sus abuelos (Deanna Dunagan y Peter McRobbie), dos ancianos cuya apariencia parece ser normal pero que esconden un terrible secreto que todas las noches sale a la vista de los asustados chicos. Con su madre de vacaciones en el Caribe, los hermanos tendrán que averiguar que sucede con la pareja de viejos o comenzar a temer por sus vidas en esa larga semana que se aproxima.

En su onceava película, Shyamalan deja atrás los fallidos blockbusters y las pretensiones artísticas para volver a sus orígenes. Es cierto que Los Huéspedes tiene el estilo que el director de El Protegido y Señales ha impreso en todos su filmes, incluida la vuelta de tuerca casi al final del metraje, pero en esta ocasión es visible la libertad total que el realizador posee. Sin la presión de los estudios sobre sus hombros, Shyamalan se divierte con sus encuadres, con su sonido oportuno y con un guión ingenioso, no sólo en su historia principal, sino en la gran cantidad de guiños y críticas que se incluyen en él (¿Quién mejor para burlarse de los nuevos alcances del cine que una novel documentalista y su relajado hermano?); el resultado es una película entretenida y un tanto perturbadora.

Sí, de cierta forma este es el gran regreso que todos esperábamos de M. Night Shyamalan. En una apuesta hacia los jóvenes espectadores que tal vez nunca antes se habían interesado en conocer la filmografía del realizador tanto como aquellos que incluso lo defendían en sus películas más tibias, el director lleva a los espectadores por un juego que parece que todos conocemos: vemos a un par de inofensivos personajes perder la razón mientras suceden cosas que ellos no pueden explicar fácilmente, esto se repite constantemente hasta que ambos no pueden más y comienzan a investigar. En este punto, en el último tercio de la cinta, es donde Shyamalan lanza todas las cartas, gira la historia y nos encamina hacía el final, pero no todo es tan fácil. Aquí no hay una absurda hipótesis sobre árboles, un sorpresivo personaje muerto desde el inicio del filme o una inexistente aldea construida a la mitad de la nada, el verdadero giro se presenta cuando el espectador ya vivió el punto más alto de la historia y se horroriza con algo que no necesita efectos especiales o elaborados vestuarios.

Con agilidad y una gran participación por parte de Deanna Dunagan como una abuela realmente aterradora, Shyamalan presenta en The Visit una retorcida versión a Hansel y Gretel filmada en gopro y editada en laptops. Sin caer en el gastado found footage y sin más espectacularidad que la necesaria, el regreso de Shyamalan al lugar que se había ganado a finales del siglo pasado, se da entre brincos, pañales, raps y nombres de cantantes dichos en lugar de malas palabras. Aunque la combinación no suene del todo bien, la mezcla deriva un inquietante triunfo personal para el director.

***

The Visit
Estados Unidos, 2015
Dir. M. Night Shyamalan
con Olivia DeJonge, Ed Oxenbould, Deanna Dunagan, Peter McRobbie
Duración: 94 minutos
Distribuye: Universal Pictures México

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