Las Esperanzas Mexicanas rumbo al Oscar 2017


Nunca es demasiado temprano para hablar del Oscar y a los mexicanos ya se nos hizo costumbre especular sobre las serias oportunidades que tienen algunos de nuestros compatriotas para alzarse con el máximo galardón de la cinematografía estadounidense. Tan sólo en los últimos tres años, tres mexicanos han ganado nueve premios de la Academia (cuatro de González Iñárritu, tres de Lubezki y dos de Cuarón) y en la próxima ceremonia otro realizador nacional podría alcanzar la gloria dorada del pequeño Oscar. 

Sin los sospechosos comunes presentes, dos mexicanos conocidos por la Academia suenan para alzarse con la estatuilla en dos categorías técnicas que ya han conquistado otros paisanos. ¿Será está su oportunidad de oro o nos quedaremos con las ganas de ver a otros compatriotas triunfar en el escenario del Dolby Theatre en Febrero de 2017?


Rodrigo Prieto
Mejor Fotografía - Silence

Tal vez el nombre de Rodrigo Prieto no es muy conocido entre el público, pero no es ningún extraño para la Academia. Nacido en la Ciudad de México y con estudios en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), Prieto ha trabajado bajo las órdenes de Ben Affleck en Argo (ganadora del Oscar a Mejor Película en 2013), Cameron Crowe (en We Bought a Zoo), Pedro Almodóvar (en Los Abrazos Rotos), Spike Lee (en 25th Hour), Julie Taymor (en Frida), Oliver Stone (en Alexander) y su amigo Alejandro González Iñárritu en sus primeros cuatro filmes (Amores Perros, 21 Gramos, Babel y Biutiful).

Sin embargo, dos directores han resultado ser significativamente importantes en la trayectoria del cinefotógrafo: Ang Lee, con quien trabajó en Brokeback Mountain y cosechó una nominación al Oscar en el rubro de Mejor Fotografía que perdió contra Dion Beebe de Memorias de una Geisha y Martin Scorsese, que lo ha reclutado para The Wolf of Wall Street, el cortometraje comercial The Audition, el primer capítulo de la serie Vinyl para HBO y Silence, el ambicioso proyecto por el que Prieto podría conseguir su segunda nominación al Oscar y posteriormente la ansiada estatuilla.

Con su participación en el filme protagonizado por Andrew Garfield y Liam Neeson, Prieto presenta un trabajo de esos que le gustan a la Academia, lleno de retos técnicos y visuales, similares a los que llevaron al triunfo a John Alcott con Barry Lyndon y el propio Lubezki con The Revenant; una película filmada con luz natural, bajo condiciones complicadas y en celuloide. "La luz era básicamente de velas, en esa época usaban trastitos pequeños de aceite y un pequeño palito y yo además, escondía velitas atrás de lo que fuera, para aumentar iluminación", dijo Prieto en entrevista con El Universal en julio de 2016. "Usé negativo en cine porque aproximadamente 90% de la película son exteriores de día o interiores y digamos que muchas películas épicas son así, el negativo retrata espectacularmente los paisajes y es más rico, mientras que el grano (del filme) es más orgánico que el digital", expresó.

Además, tener a Scorsese en la silla del director también podría ayudar en sus probabilidades de reconocimiento académico (desde Toro Salvaje en 1980, cinco películas de Scorsese han sido nominadas en el rubro fotográfico haciendo ganador a Robert Richardson en 2012 por Hugo y 2005 por El Aviador).

Desafortunadamente, el peor enemigo de Prieto podría ser el estudio responsable del último filme de Scorsese que ha mantenido oculto el trabajo durante la temporada de Festivales y con tres meses de carrera restantes, no ha lanzado un trailer, poster o puesto fecha de estreno a la cinta que muchos ya clasifican como la potencial gran favorita de la ceremonia. Sí Silence no entra en este año, Prieto aún podría clasificar con Passengers, la esperada cinta de ciencia ficción dirigida por Morten Tyldum (The Imitation Game) y protagonizada por Jennifer Lawrence y Chris Pratt.

En la competencia en la categoría, el mexicano se podría encontrar con John Toll de Billy Lynn's Long Halftime Walk, filmada en 120 cuadros por segundos (toda una proeza, pues registra la velocidad de fotogramas más alta para una película hasta la fecha), Linus Sandgren de La La Land, Seamus McGarvey de Nocturnal Animals, Bradford Young de Arrival, Bill Pope de The Jungle Book, Roger Deakins de Hail, Caesar!, Elliot Davis de The Birth of a Nation o el ajonjolí de las últimas tres ceremonias, Emmanuel Lubezki, quién estrenó este año Knight of Cups de Terrence Malick, sin pena ni gloria en la cartelera y la crítica. Todo parece indicar que Prieto es el hombre dorado en turno, habrá que esperar a la decisión del estudio... y la Academia, que no tiene empacho en darle un Oscar a Mejor Fotografía a un mexicano; allá están Lubezki y Guillermo Navarro como prueba de ello.


Eugenio Caballero
Mejor Diseño de Arte - A Monster Calls

Hablando de ganadores previos, Eugenio Caballero también podría dar la cara por México en la categoría de Mejor Diseño de Arte con su trabajo en la cinta A Monster Calls, dirigida por Juan Antonio Bayona.

"Es una película con muchos retos técnicos y creativos. Me está retando en todos los sentidos y ésto me gusta", declaró Caballero en 2014 durante una rápida visita a nuestro país. Es cierto, para el filme, Caballero y Bayona tuvieron que adaptar el mundo literario de Patrick Ness, en el que un niño cuya madre está enferma crea un escenario fantástico para luchar con su dolor y sus miedos, con todo y un monstruo de gran altura.

"Hay cierta poesía en esas ilustraciones y nosotros queríamos mantener ese sentimiento", decía Bayona en entrevista con Entertainment Weekly a principios de Agosto, mientras que el mexicano aclaraba que "La cosa más importante era que el monstruo luciera viejo, sabio y lleno de conocimiento".

Caballero, ganador en la misma categoría en 2007 por El Laberinto del Fauno, bien podría aparecer en el rubro donde Dante Ferretti de Silence y Mark Friedberg de Billy Lynn's Long Halftime Walk ya aparecen como candidatos fijos. La competencia no está nada fácil, pues el rango clásico de The Birth of a Nation (de Geoffrey Kirkland), Fences (de David Gropman), Allied (de Gary Freeman), el estilo de antaño de Hail, Caesar! (de Jess Gonchor), Jackie (de Jean Rabasse) y La La Land (de David Wasco) y el fantástico mundo de Fantastic Beasts and Where to Find Them (de Stuart Craig), Miss Peregrine's Home for Peculiar Children (de Gavin Boxquet) y The BFG (de Rick Carter) podrían abordar la categoría en uno de sus cinco peldaños.


Desierto
Mejor Película Extranjera

Un año más, las posibilidades de figurar en la categoría que premia a la mejor película hecha en un lenguaje extranjero se ven remotas gracias a la selección enviada por la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas: Desierto del director Jonás Cuarón.

No es extraño que el filme, que sigue la historia de un migrante indocumentado en su camino hacia los Estados Unidos y su enfrentamiento con un cazador que busca asesinar a los ilegales que entren a su territorio, se haya impuesto sobre películas como 7:19 La Hora del TemblorCarmín TropicalMaquinaria PanamericanaMe Estás Matando SusanaUn Monstruo de Mil Cabezas y Las Elegidas, especialmente si tomamos en cuenta que la Academia dirigida por Dolores Heredia seguramente consideró tres factores que podrían propiciar una nominación en el rubro: la importancia del apellido Cuarón en la Academia, el auge de Gael García Bernal en Hollywood y el discurso radical de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos que desde el inicio de su campaña ha motivado el odio hacía los migrantes latinos y mexicanos.

A pesar de ello, es más irreal que ambicioso considerar que Desierto podría alcanzar la nominación entre más de setenta países invitados a la categoría. Como industria, el cine mexicano ha logrado este honor en 8 ocasiones, sin embargo, con la inscripción de filmes como Toni Erdmann (Alemania), The Age of Shadows (Corea del Sur), Julieta (España), Sierra Nevada (Rumanía), Desde Allá (Venezuela), Neruda (Chile) y la segura adición de The Salesman (Irán), Juste la Fin du Monde (Canadá) y La Ciénega: Entre el Mar y la Tierra (Colombia), la esperada novena nominación aún se ve lejana.

Vale la pena mencionar que el Oscar a veces es más un premio de estrategia mercadotécnica que un honor al trabajo, así que si STX Entertainment realiza una buena campaña entre los votantes, diversificados en el último ejercicio de inscripción, el filme de Cuarón podría colarse entre las candidatas. El panorama pinta completamente diferente, pero uno nunca sabe con la Academia.

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